Es, incluso cuando ejercemos la autoridad, "el lugar" de la humildad y la disponibilidad. Venciendo ese "ego" que nos puede asomar a todos, de ponernos en el centro, y recordando que, en la unidad, no somos el mosaico, somos, cada uno, una tesela del mosaico". (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Ponernos al servicio de los demás es una de las maneras más hermosas de demostrar amor. Cuando ofrecemos nuestro tiempo, nuestros dones y nuestra atención al prójimo, contribuimos a hacer del mundo un lugar más humano y fraterno.Servir no se limita a hacer grandes gestos. A menudo, una palabra de consuelo o una simple ayuda son suficientes para brindar un servicio a alguien.
Quien vive el espíritu de servicio descubre que, al cuidar de los demás, también fortalece su propio corazón. El servicio prestado nos acerca a Dios y nos enseña a amar sin esperar nada a cambio.
“Pongan al servicio de los demás los dones que han recibido, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.” (1P 4,10)
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento