Jesús fue el primero en dar. Dio salud a los enfermos, perdón a los pecadores y vida a todos nosotros. Frente a nuestro instinto egoísta de acaparar, Jesús nos invita a ser generosos; en lugar de centrarnos en nuestras propias necesidades, nos pide cuidar de los demás; sustituir la cultura del «tener» por la cultura del «dar».
No importa si podemos dar poco o mucho. Lo que cuenta es «cómo» damos, cuánto amor ponemos incluso en el más pequeño gesto de bondad hacia otra persona.
Chiara Lubich, Sierva de Dios.
No importa si podemos dar poco o mucho. Lo que cuenta es «cómo» damos, cuánto amor ponemos incluso en el más pequeño gesto de bondad hacia otra persona.
Chiara Lubich, Sierva de Dios.
¡Qué peligroso es sentirse ricos! El desapego de la propia riqueza -material, intelectual, social, espiritual...- es el sello de quien se considera sencillamente un miembro de la gran familia humana. Sin ese "espíritu de pobreza", seremos siempre injustos. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Se emocionó y dijo que su emoción no se debía al dinero que le había dado, sino al tiempo que le dediqué y al hecho de haber visto en él a un ser humano.
Muchas veces, quien sufre no necesita solo ayuda, sino a alguien que le haga sentirse amado, respetado y tomado en cuenta.
Que Dios nos conceda un corazón generoso, capaz de ver la necesidad del otro, de compartir sin esperar recompensa y de transformar nuestra solidaridad en un verdadero gesto de amor.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento