De los niños, por ejemplo, de su inocencia, su espontaneidad, su franqueza. Pero también de quien tal vez no valoramos mucho y nos sorprende con alguna observación que hace pensar. La humildad nos abre y ensancha el camino de la sabiduría. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Cada persona que cruza nuestro camino lleva con él, conocimiento. Sin importar la edad, la profesión o el nivel de estudio, siempre hay algo que aprender.A veces aprendemos de quienes enseñan; otras veces, de quienes se equivocan, de quienes sufren o de quienes sueñan.
Aprendemos con los niños, la sencillez. Con los ancianos, la experiencia. Con los amigos, la lealtad. Con los desafíos, la perseverancia.
Cuando adoptamos una actitud humilde, nos abrimos al aprendizaje.
La vida es una gran escuela, y todos somos expertos en algún área. Quien comprende esto, nunca deja de aprender y evolucionar.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento