Chiara Lubich, Sierva de Dios
Es el Ideal que nos da la felicidad, el equilibrio y la plenitud en esta vida: huir como del diablo de todo lo que suene a división, y vivir intentando estar unidos a Dios, "ser uno" (estar unidos) entre nosotros, y abiertos a todos, a la fraternidad universal. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
En un mundo marcado por opiniones fuertes y profundas diferencias, promover la unidad es un verdadero desafío, pero al mismo tiempo un acto de amor.
El mismo Jesucristo rezó por la unidad entre las personas, sabiendo que unidad no significa uniformidad, sino armonía en la diversidad. Su petición al Padre fue: “¡Que todos sean uno!” (cf. Jn. 17,21).
Ser instrumento de unidad requiere humildad y valentía. Humildad para reconocer que no somos dueños de la verdad. Valentía para dar el primer paso y reconstruir los lazos rotos.
Donde hay unidad, hay comunión y esperanza.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento