"¡A qué poco sabe la vida sin amigos!". Creamos amistad cuando inspiramos confianza, sabemos escuchar, damos valor al otro, haciendo que se sienta comprendido, querido. La confianza de su parte vendrá, pero no deberemos exigirla. El amor es gratuito. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Jesús nos enseñó esto con su ejemplo. Él acogió, escuchó y acompañó. Nosotros también estamos llamados a hacer lo mismo: escuchar sin juzgar, hablar con sinceridad y actuar con lealtad.
Las relaciones de confianza requieren transparencia. No existe un vínculo verdadero sin sinceridad. Es cuando mostramos quiénes somos realmente que permitimos que otros confíen en nosotros.
Que seamos firmes en la palabra, constantes en el amor y generosos en todo. Porque donde hay confianza, hay paz. Y donde hay paz, florecen las relaciones que resisten al tiempo y a las adversidades.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento