Si somos "uno en cuerpo y alma", ¿cuidamos nuestra salud espiritual como cuidamos la del cuerpo? El exceso de palaras y actividad no saciará el hambre que todos tenemos de vida espiritual, de "atención a lo interior" y a Quien habita dentro de nosotros. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Cuando miramos hacia nuestro interior, descubrimos los dones y la bondad que Dios ha puesto en nosotros. La vida interior no nos aleja del mundo; al contrario, nos hace más atentos, más equilibrados y más capaces de amar sin hacer distinciones.
Cuando cultivamos nuestra propia interioridad, aprendemos a actuar con más sabiduría, a hablar con más delicadeza y a vivir con mayor sentido.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento