¿A qué edad habremos empezado a agradecer el servicio de nuestros padres? Ellos sí nos enseñaban a decir "gracias" a quien tuviera un detalle con nosotros. Ahora, mientras descubrimos que Dios ama así, nos animamos a hacer nosotros otro tanto. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
El verdadero servicio nace de un corazón disponible, capaz de hacer el bien simplemente porque es necesario hacerlo.
Jesucristo enseñó, con sus palabras y acciones, que la grandeza está en servir. Él mismo dijo que vino a servir y no a ser servido. Su ejemplo demuestra que el amor auténtico es gratuito y generoso.
Servir sin esperar nada a cambio también libera el corazón del orgullo y de la constante necesidad de aprobación.
Cada actitud de servicio desinteresado se convierte en una señal de la presencia de Dios en el mundo.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento