No significa solo limosna o una obra buena. Caridad es el mismo amor de Dios infundido en nuestro corazón: lo pone Él en movimiento y penetra con su íntima penetración. Cuando amamos así, dejamos en las personas una marca indeleble. (Padre Manolo Morales o.s.a.)
“La fe: si no va acompañada de las obras, está completamente muerta.” (Stg. 2,17)La caridad activa significa transformar el sentimiento en acción concreta.
No basta con percibir el dolor del otro; es necesario tender la mano, ofrecer tiempo, apoyo y compañía. Es el amor que sale del discurso y se convierte en acción.
La verdadera espiritualidad se manifiesta en las pequeñas y grandes acciones de la vida diaria: en la comida compartida, en la palabra de consuelo, en el perdón otorgado, en la visita a quienes se sienten olvidados.
La caridad activa es silenciosa, constante y humilde. Como nos enseñó la Madre Teresa de Calcuta: “No todos podemos hacer grandes cosas, pero sí pequeñas cosas con gran amor”.
Nuestras acciones pueden ser la respuesta a la oración de alguien.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento