«Nosotros también podemos esforzarnos por decirle "sí" a Jesús (...). Si lo hacemos, Jesús vivirá cada vez más en nosotros, tomará posesión de nuestras mentes y corazones. Nos convertiremos cada vez más en sus instrumentos como constructores de paz, de fraternidad, de amor verdadero, porque ya no seremos nosotros quienes obremos, sino que será Jesús quien viva en nosotros».
Chiara Lubich, Sierva de Dios
Con esta feliz expresión, los jóvenes, que hoy concluyen la "Semana por un mundo unido", indican su compromiso: plasmar espacios de armonía, de amor y entendimiento al servicio del mundo. Los secundamos. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Así como un artesano trabaja con paciencia, cuidado y dedicación, la paz también es fruto de pequeños gestos hechos con amor y responsabilidad.
La paz comienza dentro de cada persona y se refleja a través de acciones sencillas: perdonar, comprender, acoger y promover el bien.
Ser artesano de paz es tener el valor de actuar diferente. Es responder al mal con el bien, transformar los conflictos en oportunidades de reconciliación.
Cada gesto de bondad, cada acto de justicia y cada palabra de aliento son como pequeñas piezas que ayudan a construir un mundo más pacífico.
Que podamos ser verdaderos artesanos de paz, llevando serenidad, comprensión y amor a todos los que se crucen en nuestro camino.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento