Que no nos habituemos ni dejen de dolernos las imágenes y las noticias que nos llegan de la guerra, el hambre, la emigración.... Nuestra compasión es amor fecundo que llega como plegaria al cielo, y, Dios quiera, a muchos corazones. (Padre Manolo Morales o.s.a).
Ser compasivos es permitir que el corazón se acerque al dolor del otro.
La compasión nace cuando reconocemos que todos llevamos dificultades y sufrimientos, a veces invisibles, y que un simple gesto puede aliviar una enorme carga.
Ser compasivo exige humildad: reconocer que también somos frágiles y necesitados de misericordia. Cuando miramos al prójimo con esta comprensión y esa sensibilidad, nuestras palabras se vuelven más amables, nuestras actitudes más pacientes y nuestras decisiones más humanas.
La compasión rompe las barreras de la indiferencia, sana las heridas internas y nos acerca al amor que Dios nos enseña a vivir cada día.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento
La compasión nace cuando reconocemos que todos llevamos dificultades y sufrimientos, a veces invisibles, y que un simple gesto puede aliviar una enorme carga.
Ser compasivo exige humildad: reconocer que también somos frágiles y necesitados de misericordia. Cuando miramos al prójimo con esta comprensión y esa sensibilidad, nuestras palabras se vuelven más amables, nuestras actitudes más pacientes y nuestras decisiones más humanas.
La compasión rompe las barreras de la indiferencia, sana las heridas internas y nos acerca al amor que Dios nos enseña a vivir cada día.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento