¡Qué bien nos ha hecho Dios! Cuando, encerrados en nuestro "yo", nos preocupamos en exceso de nuestros problemas y necesidades, nuestro interior es como una habitación sin ventilar. El amor es apertura, comunión, "salir" hacia los demás. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Salir de mí mismo no significa abandonar quien soy, sino sobrepasar mi ego para contemplar la vida que me rodea.
Cuando logro salir de mí, empiezo a comprender mejor a las otras personas, sus dolores y sus historias. Veo que el mundo no gira a mi alrededor, sino que yo debo integrarme en su ciclo y percibir la vida de quienes están a mi lado.
Esto significa tener empatía, intentar ver el mundo con los ojos del otro.
Al salir de mí, al sobrepasar mi ego, tengo un encuentro con Dios, además de un encuentro con la humanidad.
Curiosamente, cuando dejo de mirarme solo a mí mismo, termino descubriendo quién soy realmente. Descubro el verdadero significado de mi existencia.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento