Se trata de saber encajar, como parte del camino, ese elemento perturbador que puede aparecer, por ejemplo, en la convivencia o en nosotros mismos. La firmeza de ánimo se nutre de la fe y el amor de Dios "por encima" de todas las cosas. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Cuando todo parece abrumador, es importante recordar que el desánimo no es señal de fracaso; es una invitación a hacer una pausa. Hacer una pausa no es rendirse; es respirar, reorganizarse y continuar con mayor consciencia.
Cada pausa que hacemos nos aporta información: qué salió bien, qué se puede ajustar, qué se puede descartar.
En lugar de convertir los errores en una sentencia de desánimo, veámos en él un mapa: nos muestra dónde hemos estado y hacia dónde debemos cambiar el rumbo.
Perseverar no significa hacerlo todo a la vez; significa seguir levantándose, volver a empezar, aprender y adaptarse, aunque sea poco a poco.
No desanimarse significa depositar toda nuestra esperanza en el Dios de lo imposible, que siempre está a nuestro lado.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento
Entrada principal
PALABRA DE VIDA AGOSTO 2026. «Engrandece mi alma al Señor» (Lc 1, 46)
En el primer capítulo de su Evangelio, Lucas nos ofrece la única página del Nuevo Testamento en que las protagonistas son dos mujeres, María...
-
¿No sería eso lo primero que tendríamos que hacer cada amanecer? ¿Y lo mismo al acabar el día? No es bueno descuidarlo, porque el peligro es...
-
Ha sido un persona con una ternura especial... una persona que amaba...una persona que deja una huella que no se borrará jamás para los qu...
-
EL GEN ROSSO - INTERNATIONAL PERFORMING ARTS GROUP nace en 1966 en Loppiano, una pequeña localidad en las colinas toscanas, cerca de Flore...