Podremos verlo solo al final del camino. Ahora nos conformamos con sentirlo. Y es bien posible, porque Él se deja sentir cuando le amamos con la fe del corazón. Y, si su amor circula de verdad entre nosotros, entonces el camino se llena de luz. (Padre Manolo Morales o.s.a.)
Sabemos por nuestra fe que Dios siempre está con nosotros, pero no siempre esa presencia está explícitamente manifestada.Jesús hizo una promesa que podemos experimentar sensiblemente, su presencia entre nosotros. Dijo: “Donde hay dos o tres reunidos en mi Nombre, yo estoy presente en medio de ellos” (Mt. 18,20)
Cuando nos amamos como Jesús nos enseñó, atraemos su presencia entre nosotros.
Ya experimenté esta presencia y sus frutos, innumerables veces junto con mis compañeros de camino.
La presencia de Jesús en medio nuestro, no es solo un objetivo, es el punto de partida: debemos hacer todo con Él entre nosotros.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento