El amor mutuo, como la amistad, como todo en nosotros, criaturas limitadas, puede sufrir sus "enfriamientos", entonces, es inútil perderse en análisis y juicios; toca con humildad e imaginación, hacer yo mi parte y confiar en la otra. "El amor todo lo espera". (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Jesús dijo a sus discípulos: “Ámense los unos a los otros como yo los he amado” (Jn. 13,34). Este amor se manifiesta en pequeños gestos cotidianos: una palabra de aliento, un acto de servicio, una visita, una oración por alguien que sufre, un silencio que evita herir.Renovar este compromiso también implica superar el egoísmo y la indiferencia.
Amar concretamente es construir fraternidad y esperanza. Quien ama acerca los corazones y siembra paz.
El amor mutuo fortalece a las familias, a las comunidades y a las amistades. Cuando cada persona busca vivir más para los demás que para sí misma, nace una atmósfera de comunión donde todos se sienten amados.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento