Y lo necesitaremos todos. Si vivimos con amor y empeño, en familia o en comunidad, ¿quién no se sentirá llamado a apoyar y mantener, en medio de las dificultades de la vida, un ambiente de optimismo, buen ánimo, fuerza y esperanza? (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Dios no nos concede sus dones solo para nuestro beneficio, sino para que, a través de nosotros, su Providencia alcance a quienes atraviesan dificultades.Apoyar no significa solo ofrecer bienes materiales. Hay personas que necesitan una palabra de esperanza, una visita, un gesto de bienvenida o una oración sincera.
No perdamos la oportunidad de ser cada día, instrumentos de la bondad de Dios, recordando que todo lo que hacemos por los más necesitados lo hacemos por Cristo mismo.
Un abrazo,
Apolonio Carvalho Nascimento