Nuestra vida es un misterio que no se desenvuelve siempre en hechos que dependan de nuestra libre voluntad, pero que sí podremos vivir en la luz si mantenemos la fe en la Providencia de Dios en cuyas manos estamos. Ahí se funda nuestra valentía. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Cuando surgen problemas, nuestra primera reacción puede ser reclamar o desanimarnos. Sin embargo, la fe nos invita a dar un paso diferente: mirar la realidad con serenidad y entregar en las manos de Dios lo que no podemos controlar.
Muchas veces, es precisamente en las situaciones más difíciles donde descubrimos la fortaleza que Dios deposita en nosotros.
“En el mundo tendrán que sufrir; pero tengan valor: yo he vencido al mundo” (Jn. 16,33)
Que sepamos vivir cada día con serenidad, perseverancia y amor, sabiendo que cada cruz puede transformarse en un camino de resurrección.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento