Chiara Lubich.
La mirada atenta de Dios y su manera de pensar no se limitan a momentos "religiosos"; como si el resto de las horas pudiéramos vivir con criterios puramente humanos. No. Dios es confiable todo el día y su pensar aplicable a nuestras cosas todas. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
La confianza nace cuando entregamos el control en sus manos y aceptamos que hay un tiempo más grande que el nuestro.
Confiar en Dios es descansar el corazón, incluso cuando la mente insiste en preocuparse. Es aprender que la fe no elimina los miedos, sino que nos da la valentía para seguir adelante a pesar de ellos.
Confiar en Dios es una decisión diaria: elegir creer, elegir esperar, elegir avanzar, sabiendo que Él cuida de cada detalle.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento