No son casualidades, empezando, claro, por las de la familia. Pero todas ellas son providenciales. Dios las ha querido para mejor crecer juntos, apoyarnos... Las circunstancias y las posibilidades luego nos dicen cómo mantener ese cuidado. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Las relaciones no se sustentan únicamente por el afecto inicial o por la convivencia diaria, sino por el cuidado constante y el respeto mutuo.
Cuando nos esforzamos por comprender al otro, aprendemos a hablar con más amabilidad, a actuar con más paciencia y a perdonar con más generosidad. Cuidar es hacer más allá de lo mínimo: es estar presente, valorar, corregir con amor, así como reconocer los propios defectos.
Las relaciones bien cuidadas se convierten en una fuente de crecimiento y exigen tiempo, humildad y disposición para empezar de nuevo tantas veces como sea necesario.
Al cuidar las relaciones, construimos vínculos más genuinos y reflejamos, en la vida diaria, el amor mutuo que Jesús nos enseñó a vivir.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento
Entrada principal
PALABRA DE VIDA JULIO DE 2026. «El que fue sembrado en tierra buena es el que oye la Palabra y la comprende: este sí que da fruto» (Mt 13, 23).
Después de hablar en parábolas a una gran muchedumbre a la orilla del lago Tiberíades, Jesús les explica a sus discípulos el sentido profund...
-
¿No sería eso lo primero que tendríamos que hacer cada amanecer? ¿Y lo mismo al acabar el día? No es bueno descuidarlo, porque el peligro es...
-
Ha sido un persona con una ternura especial... una persona que amaba...una persona que deja una huella que no se borrará jamás para los qu...
-
EL GEN ROSSO - INTERNATIONAL PERFORMING ARTS GROUP nace en 1966 en Loppiano, una pequeña localidad en las colinas toscanas, cerca de Flore...