No son casualidades, empezando, claro, por las de la familia. Pero todas ellas son providenciales. Dios las ha querido para mejor crecer juntos, apoyarnos... Las circunstancias y las posibilidades luego nos dicen cómo mantener ese cuidado. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Las relaciones no se sustentan únicamente por el afecto inicial o por la convivencia diaria, sino por el cuidado constante y el respeto mutuo.
Cuando nos esforzamos por comprender al otro, aprendemos a hablar con más amabilidad, a actuar con más paciencia y a perdonar con más generosidad. Cuidar es hacer más allá de lo mínimo: es estar presente, valorar, corregir con amor, así como reconocer los propios defectos.
Las relaciones bien cuidadas se convierten en una fuente de crecimiento y exigen tiempo, humildad y disposición para empezar de nuevo tantas veces como sea necesario.
Al cuidar las relaciones, construimos vínculos más genuinos y reflejamos, en la vida diaria, el amor mutuo que Jesús nos enseñó a vivir.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento
Entrada principal
PALABRA DE VIDA FEBRERO DE 2026. «Mira que hago nuevas todas las cosas» (Ap 21, 5).
El libro del Apocalipsis cierra el Nuevo Testamento. No es un texto fácil. El título significa revelación , y el autor quiere dar a entende...
-
Ha sido un persona con una ternura especial... una persona que amaba...una persona que deja una huella que no se borrará jamás para los qu...
-
EL GEN ROSSO - INTERNATIONAL PERFORMING ARTS GROUP nace en 1966 en Loppiano, una pequeña localidad en las colinas toscanas, cerca de Flore...
-
Oración de Chiara Lubich: Te quiero no porque he aprendido a decírtelo, no porque el corazón me sugiera esta palabra, tampoco porque la fe m...