No conviene olvidar que en todo cuanto sucede en esta vida fuera y dentro de nosotros, Dios está presente. "Estamos en sus manos como el barro en manos del alfarero". Mantenernos disponibles es pura y lógica generosidad con quien nos ha creado.(Padre Manolo Morales o.s.a.).
La disponibilidad es la actitud de abrir el corazón para servir, ayudar y acoger sin calcular ventajas. Es estar dispuesto a dar tiempo, atención y habilidades, incluso en las cosas pequeñas.Ser generoso no significa solo dar lo que sobra, sino ofrecerse uno mismo con amor.
La verdadera disponibilidad nace de un corazón sensible al bienestar de los demás.
Isaías nos ofrece una hermosa expresión de esta entrega: “Aquí estoy, envíame” (Is. 6,8). Estas palabras revelan la disposición de quien se pone al servicio de Dios y de los hermanos.
Mi generosidad no puede manifestarse solo cuando es conveniente, sino que debe ser fruto de un amor sincero y desinteresado.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento