No lo olvidamos: "el corazón humano está hecho para la alegría". Por eso, aunque personalmente no tenga motivos para estar alegre, el amor a los demás me lleva a hacerles la vida agradable; lo necesitan. Y a mí me hará bien. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Hoy elijo ser ligero donde el mundo pesa, ser amable donde hay prisa, estar presente donde alguien se siente solo.
Quizás no cambie el día de todos, pero si alegro un solo momento del día de alguien, ya habré hecho suficiente.
Porque la alegría, cuando se comparte, nunca se pierde, se multiplica.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento