Asusta pensar que se pueda ser fríos, indiferentes, desagradecidos, con Quien nos está dando la vida, nos dio la fe tal vez de niños, nos espera en lo profundo del corazón... Ojalá podamos expresarle nuestra gratitud incluso en común, en familia. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
La gratitud es una de las maneras más hermosas de reconocer la presencia de Dios en nuestras vidas.A menudo pedimos, esperamos, deseamos, pero olvidamos detenernos, darnos cuenta de cuántos dones ya hemos recibido, y agradecer.
Cuando tenemos un corazón agradecido, dejamos de enfocarnos solo en lo que nos falta y comenzamos a valorar lo que ya tenemos. La gratitud transforma las quejas en confianza y las preocupaciones en entrega total.
Rezar con gratitud es reconocer que todo es gracia, todo es un regalo. Y cuanto más agradecemos, más percibimos que Dios continúa regalándonos todos los días, señales de su amor.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento