Incluso ante un niño deberíamos adoptar la posición humilde de quien escucha, busca primero entender, para luego hablar de corazón a corazón. Dice el libro de los Proverbios que "quien responde antes de escuchar queda avergonzado como un necio". (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Entablar un diálogo es más que simplemente intercambiar palabras; se trata de construir vínculos entre personas, ideas y sentimientos. El diálogo exige apertura interior, disposición para escuchar y humildad para reconocer que el otro siempre tiene algo que compartir.El verdadero diálogo no se trata de convencer ni imponer, sino de comprender. Al dialogar, creamos espacios donde las diferencias no se convierten en conflictos, sino en oportunidades de entendimiento mutuo.
En un mundo marcado por la polarización, entablar el diálogo significa sembrar la paz.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento