¡Cuántos sacrificios puede comportar ser fieles a nuestra misión (en casa, en el trabajo, en nuestras relaciones)! Pero el amor que Dios ha infundido en nuestros corazones es "paciente y benigno" y logra soportar con su gracia las dificultades. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
La perseverancia es la fortaleza que nos mantiene seguros, incluso cuando los resultados aún no son visibles. Muchas veces deseamos resultados inmediatos, pero la vida nos enseña que todo lo que es valioso requiere tiempo, cuidado y constancia.Una semilla no florece el día que se planta. Crece silenciosamente, echa raíces y, en el momento oportuno, da fruto. Lo mismo nos sucede a nosotros: cada acto de amor y cada nuevo comienzo construye algo nuevo en nuestro interior.
Perseverar es mantener viva la esperanza cuando surgen dificultades, cansancio o desánimo.
Los frutos de la perseverancia se manifiestan en la confianza en Dios y en el bien que compartimos a nuestro alrededor. Quien persevera aprende a esperar, a confiar y a caminar con fidelidad.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento