¡Cuánto bien nos hacemos escuchándonos a fondo, haciéndonos uno con quien habla para amarlo y comprenderlo! ¡Y cuánto mal hablando a la ligera! Dice el libro de los Proverbios que "el que responde antes de escuchar, cosecha necedad y vergüenza". (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Escuchar es un acto de respeto, aceptación y amor. Más allá de oír palabras, se trata de abrir el corazón para comprender la realidad, las alegrías y los dolores del otro, sin juicios y sin prisas.Cuando escuchamos con atención, fortalecemos los vínculos, fomentamos el diálogo y hacemos que las personas se sientan valoradas. Muchas veces, una escucha sincera es el primer paso para aliviar el peso que alguien carga.
Escuchar también nos enseña a reconocer que siempre podemos aprender de los demás y responder con mayor sabiduría.
Que aprendamos a escuchar con el corazón abierto, acogiendo a cada persona con respeto, atención y amor, para que nuestros encuentros sean fuente de esperanza, comprensión y paz.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento