Hoy sube al cielo en cuerpo y alma la Madre de todos (el Corán la cita 34 veces) invitándonos a disfrutar, sufrir, gozar... cuanto vivimos en la tierra, porque es con todo ello como construimos el cielo que nos espera. Pero como Ella, misericordiosos. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Con esta medida en mi corazón, busco amar a cada prójimo, reconociendo en él la presencia de Jesús.
Una madre ama siempre a su hijo, incluso cuando no lo merece, pues el amor de una madre no muere ante la ingratitud.
Tiene predilección por el hijo enfermo, por el hijo herido a causa de los dolores del mundo, por el hijo que cayó en las trampas del error, por el que se ha perdido en la vida. Ella ama a todos por igual, pero muestra un amor redoblado por el que sufre.
Que yo siempre tenga esta dimensión de amor en mi corazón, para amar a todos como Dios me ama.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento