Llevando en el corazón "la paz desarmarte y desarmada", como predica este Papa en todos los foros. Desarmada, porque nuestros pensamientos y palabras son de bondad y empatía. Desarmante, porque esa bondad despoja al otro de cualquier animosidad. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Ir desarmado no significa ser ingenuo, sino tener el valor de acoger al otro con respeto y apertura.
Cuando nos acercamos con humildad, creamos un espacio para el diálogo, para la reconciliación y para la paz. Un corazón desarmado no busca dominar; busca servir, cuidar y construir vínculos.
Debemos deponer las armas del orgullo, de la impaciencia, del prejuicio y de la indiferencia.
Muchas veces, la mayor fortaleza reside precisamente en la humildad y la sencillez de quienes se acercan en paz.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento