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PALABRA DE VIDA OCTUBRE DE 2026. «No maltratarás al forastero, ni le oprimirás, pues forasteros fuisteis vosotros en el país de Egipto» (Ex 22, 20)

La Palabra de vida de este mes está tomada del Éxodo, que relata las condiciones desesperadas de los israelitas en Egipto. Oprimidos y reduc...

sábado, 30 de noviembre de 2024

Pasa palabra 30 de noviembre de 2024 SABER ESPERAR

Dando tiempo al tiempo; que la impaciencia, la ansiedad y "la obsesión por los resultados inmediatos" lo desperdician, olvidando que cada momento, vivido por amor, nos abre el horizonte de nuestra plenitud, la eternidad. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Nada sucede fuera de tiempo y hay un momento oportuno para todo en esta vida.
Habrá cosecha si hubo siembra. Por tanto, no podemos tener una actitud pasiva. Debemos ser protagonistas de nuestra historia, sembrando primero.
Nuestro deseo no se anticipa a los tiempos y no trae de vuelta el pasado. Así como los frutos de la siembra no llegan antes del tiempo previsto.
Nuestra función es preparar el terreno, plantar la semilla, cuidar la planta, podarla con firmeza y esperar el fruto a su debido tiempo. Deberíamos tratarnos de la misma manera a nosotros mismos.
Tenemos prisa por querer cambiar a los demás. Primero cambiémos nosotros mismos.
Debemos podar todo lo que nos impide dar buenos frutos, pero sabiendo esperar el tiempo adecuado, el tiempo de Dios.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento

viernes, 29 de noviembre de 2024

Pasa palabra 29 de noviembre de 2024 GUARDAR SILENCIO ANTE AL HERMANO/A

"Hacernos uno con los otros no es fácil. Requiere que nos vaciemos  completamente de nosotros mismos, dejando ir cada idea de nuestras mentes, todos los sentimientos de nuestros corazones, toda nuestra voluntad, incluso silenciando las inspiraciones. Perdiendo a Dios en nosotros mismos por Dios que está presente en los otros para que podamos identificarnos con ellos. "
Chiara Lubich
¡Cuánta fecundidad en ese silencio profundo de amor activo! ¡Cuántas soledades puede acompañar y aliviar! ¡Cuánta luz aportar a quien se sintió comprendido y liberado!  Solo por aquí se llega al entendimiento mutuo y a la unidad. (Padre Manolo Morales o.s.a.).

Guardar silencio, no delante de una injusticia, de una mentira. No es guardar silencio por omisión, por miedo de juicios. Es guardar silencio por amor, para dejar que el otro se exprese y diga sus sentimientos, que diga lo que le hace sufrir.
También puede ser un guardar silencio para no dividir, porque incluso permaneciendo en silencio, cuando callamos por amor, el otro sabe que nuestro pensamiento es diferente al suyo.
Callar para no herir. Incluso cuando conocemos algunas verdades que podrían herir al otro, podemos permanecer en silencio y esperar el momento oportuno para hablarle con caridad y respeto.
Guardar silencio por amor se aplica a innumerables situaciones. Cuando nuestro deseo es amar al otro como a nosotros mismos, el mismo amor sugiere el momento de callar y el momento de hablar.
Si callamos por amor, el otro entenderá cuándo nuestro silencio es Sí y cuándo nuestro silencio es No. Porque siempre será amor.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento

jueves, 28 de noviembre de 2024

Pasa palabra 28 de noviembre de 2024 REALIZAR BUENAS OBRAS

La primera obra buena, cada uno de nosotros, obra de Dios. Él mi Agricultor, yo, planta suya en germen, que debe dar frutos -obras- de amor concreto. Las penillas de la vida, por ejemplo, serán "poda" que me harán crecer y madurar. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Las buenas obras que puedo realizar son las pequeñas cosas del día a día, es la voluntad de Dios cumplida en la vida cotidiana poniendo amor en todo lo que hago.
Cuando realizo lo que Dios pensó para mí, estoy dando Su luz al mundo.
Cuando soy testigo de su amor sin hacer distinciones entre las personas, amando a cada uno como a mí mismo, reconociendo la presencia de Jesús en el prójimo que encuentro en mi camino; Cuando perdono setenta veces siete y siempre tomo la iniciativa de amar primero, estoy siendo sal de la tierra y luz del mundo. (Cf. Mt 5,13-14)
La luz que recibí me llegó a través de la Palabra y del testimonio de otros. Por lo tanto, gratuitamente recibí y gratuitamente debo dar, para que todos reciban la luz de Dios en sus vidas.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento

miércoles, 27 de noviembre de 2024

Pasa palabra 27 de noviembre de 2024 TENER UNA MIRADA BENÉVOLA

“Sean amables unos con otros, misericordiosos, perdónense unos a otros, como Dios los perdonó a ustedes en Cristo” (Efesios 4,32).
Tenemos que mirar a Jesús, pensar en cómo actuó y tratar de mostrar al prójimo la misma bondad y misericordia que Jesús mostró primero con nosotros. Él siempre es misericordioso con nosotros. No debemos dudar nunca de esto, aunque fallemos cien veces al día”. Chiara Lubich. 
Para que tengan luz mis ojos; que no miran ellos solos, miran también, por ellos, el pensamiento y el corazón. Y, si no vivo, vigilante, la benignidad y la consideración hacia mi prójimo, mi visión será distorsionada y oscura. (Padre Manolo Morales o.s.a.).

Tener una mirada benévola es ver las cosas con los ojos de Dios.
Dios es bondad infinita y ve en nosotros, nuestra esencia. Es decir, Él siempre ve lo positivo, creyendo que descubriremos el camino del bien que nos lleva en Su dirección.
Tener una mirada benévola significa ser misericordioso con nuestro prójimo. Mirar más allá de sus debilidades y creer que, al igual que yo, él también es capaz de amar.
Tener una mirada benévola significa hacer nuestra parte sin juzgar al otro, amar sin esperar nada a cambio, es cosechar lo positivo de cada situación y tener el coraje de recomenzar.
La benevolencia es un atributo de Dios y nadie puede simularla. Nosotros podemos vivirla por una gracia concedida por Dios mismo. Así nuestra mirada será benévola y auténtica.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento

martes, 26 de noviembre de 2024

Oración ecuménica de adviento sábado 30 de noviembre

El próximo sábado, 30 de noviembre, a las 12 horas en la Parroquia Ntra. Sra. de Lourdes de Cádiz, barrio de Puntales, inauguraremos el tiempo de Adviento con una oración ecuménica con la Iglesia Evangélica Española, abierta a todas las personas que quieran participar. 
A continuación, tendremos una convivencia fraterna en el salón de la parroquia con lo que llevemos entre cada uno.

Pasa palabra 26 de noviembre de 2024 REAVIVAR LA ESPERANZA

Es decir, la certeza de que, aun sufriendo toda clase de dificultades, somos en este mundo "huéspedes y peregrinos" añorando la patria futura y el encuentro con un Dios personal que, de algún modo, ya llevamos dentro. (Padre Manolo Morales o.s.a.)

El dicho popular "La esperanza es la última que muere" tiene algo de verdad.
El apóstol Pablo define tres virtudes: la Fe, la Esperanza y el Amor. Virtudes que la Iglesia llama virtudes cardinales, es decir, relacionadas con Dios. Las necesitamos aquí, ahora, mientras estemos en la tierra. De las tres, sólo una, el amor, permanecerá para siempre.
Cuando estemos cara a cara con Dios, ya no necesitaremos de la fe ni de la esperanza. El amor permanece eterno porque es la esencia de Dios.
La esperanza nos impulsa a amar, por eso es importante y fundamental.
Nos hace ir más allá de nuestras fuerzas, nos da coraje y suple la ausencia de aquello que aún no ha llegado.
La fe y la esperanza van juntas, motivadas por el amor y motivando el amor.
El amor, a su vez, fortalece la fe y reaviva la esperanza en nuestros corazones.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento

lunes, 25 de noviembre de 2024

Pasa palabra 25 de noviembre de 2024 DAR VALOR A LAS ACCIONES COTIDIANAS

Es un grave error separar, como independientes entre sí, nuestras ocupaciones cotidianas y sociales de nuestra vida religiosa. Toda nuestra vida es religiosa cuando, ofrecida a Dios cordialmente, la vivimos en relación con Él. (Padre Manolo Morales o.s.a.)

Pablo afirma que quien se une con Dios se hace uno con Él. Ahora bien, si Dios es esencialmente amor, nosotros seremos transformados en amor; y así, todo lo que hagamos, incluso las pequeñas cosas, estarán llenas de amor.
Una mirada, una sonrisa, un buenos días, dar una pequeña ayuda, escuchar, jugar con un niño, visitar a un enfermo, rezar por alguien y mucho más. Son pequeños gestos que, llenos de amor, se convierten en grandes. Por lo tanto, no necesitamos esperar momentos especiales, podemos amar como ama Dios, incluso en las acciones cotidianas.
Es evidente que nunca amaremos de modo igual a Dios. Pero podemos parecernos a Él en el amor, con las debidas proporciones. Y no importa si es poco o mucho, si es un gesto pequeño o grande, porque para Dios siempre será amor.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento