«Corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, autor y consumador de nuestra fe» (Hebreos 12:1-2).
Debemos estar convencidos de que las pruebas son indispensables para nuestro crecimiento como cristianos.
No podemos prescindir de las pruebas si la luz de la Palabra de Dios ha de hacerse carne en nosotros. Por eso Dios nos las da. Las pruebas superadas dan a nuestra vida nuevo vigor, mayor profundidad y consistencia. Por lo tanto, debemos perseverar en medio de las pruebas. Esto será posible si nuestra mirada está siempre fija en Jesús, y sobre todo, en Jesús crucificado y abandonado.
El amor por Él nos hará aceptar las pruebas una tras otra, sin siquiera darnos cuenta de que son pruebas reales. Chiara Lubich, Sierva de Dios.
Debemos estar convencidos de que las pruebas son indispensables para nuestro crecimiento como cristianos.
No podemos prescindir de las pruebas si la luz de la Palabra de Dios ha de hacerse carne en nosotros. Por eso Dios nos las da. Las pruebas superadas dan a nuestra vida nuevo vigor, mayor profundidad y consistencia. Por lo tanto, debemos perseverar en medio de las pruebas. Esto será posible si nuestra mirada está siempre fija en Jesús, y sobre todo, en Jesús crucificado y abandonado.
El amor por Él nos hará aceptar las pruebas una tras otra, sin siquiera darnos cuenta de que son pruebas reales. Chiara Lubich, Sierva de Dios.
Porque muchas veces la vida es cuesta arriba, la fe y los principios que la rigen son sometidos a prueba, y asoma el desaliento, los antiguos acuñaron la expresión: "no progresar es retroceder". Eso sí; viajar juntos, hace "la cuesta" más llevadera. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Hay días en que cada paso requiere esfuerzo. Es precisamente en esos momentos cuando la perseverancia revela su valor.
La perseverancia fortalece la fe, madura el carácter y enseña a tener paciencia. Nos recuerda que los frutos de la constancia permanecen.
Muchas veces, Dios trabaja en silencio, preparando el momento oportuno mientras nos enseña a confiar.
Perseverar también es volver a empezar tantas veces como sea necesario. Es continuar haciendo el bien incluso sin reconocimiento.
Quien persevera con fe, triunfa.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento