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PALABRA DE VIDA ENERO 2026. «Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a que habéis sido llamados» (Ef 4, 4)

En la  Semana de oración por la unidad de los cristianos [1]   estamos invitados a concentrar nuestra atención en un tema en particular, el ...

jueves, 8 de enero de 2026

Pasa palabra 8 de enero de 2026 NO SER INDIFERENTES AL PRÓJIMO

La mirada comprensiva hacia los problemas de nuestro prójimo, puede sufrir el cansancio y llevar a desentendernos ("que se las arregle, que aprenda"...). No. El amor nos ha hecho deudores unos con otros de atención y cuidado. (Padre Manolo Morales o.s.a.).

La indiferencia es una forma silenciosa de distanciamiento.

No duele con palabras ni con gestos, duele con la ausencia. Y puede ser una de las formas más crueles de abandono.
Cuando elegimos no mirar al otro, no escucharlo, no percibirlo, terminamos borrando una parte de él que existe en nosotros.
No ser indiferentes al prójimo no significa resolver todos sus problemas, sino significa no dejar que su dolor y alegría pasen desapercibidos. Es extender una mano cuando es posible, es ofrecer una palabra cuando es necesario, es estar presente con el corazón, incluso cuando no hay mucho que hacer.
En cada persona que se cruza en nuestro camino, hay un mundo entero pidiendo ser visto.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento

miércoles, 7 de enero de 2026

Pasa palabra 7 de enero de 2026 SILENCIAR EL ORGULLO

"Tú, Señor, eres mi único bien.
No tengo ningún bien fuera de ti.
Eres mi único bien, no satisfaces mi avaricia ni mi orgullo".
Intentemos repetirlo a menudo. Intentemos repetirlo cuando las sombras oscurezcan nuestra alma o cuando el sufrimiento llame a nuestra puerta. Nos ayudará a prepararnos para nuestro encuentro con Él.
Chiara Lubich.
Una y otra vez. Porque le cuesta mucho callarse. Es un vicio el orgullo cuya raíz es difícil arrancar del todo. Pero aquieta tanto la humildad y nos reporta tanta paz ser humildes, que vale la pena ejercitarnos con paciencia y perseverancia. (Padre Manolo Morales o.s.a.).

El orgullo habla fuerte, exige razón, crea muros, convierte el corazón en un campo de batalla. Nos convence de que ceder es debilidad, escuchar es derrota, cambiar es perder algo de nosotros.

Pero cuando se silencia el orgullo, se abre espacio para algo más grande: para la humildad que aprende, para la sabiduría que escucha, para la paz que llega sin hacer ruido.
Silenciar el orgullo es descubrir que la verdad no necesita de gritos, que el amor no se sostiene con terquedad y que la grandeza está más en el equilibrio que en la imposición.
Respirar hondo antes de responder, mirar y saber antes de juzgar, comprender antes de condenar. Eso es tener equilibrio y la ligereza de no tener máscaras, sin orgullo.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento

martes, 6 de enero de 2026

Pasa palabra 6 de enero de 2026 DEJÉMONOS ILUMINAR POR LA LUZ

La luz "larga" de una verdad grande "que haga grande y plena la vida". (No es prudente "viajar" con luces cortas): que Dios me sostiene y alumbra un futuro y unos horizontes que llenan el corazón. Es la fe. ¿Nos ayudamos a mantenerla encendida? (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Esta frase nos invita no solo a recibir la Luz, sino a permitir que nos transforme.

La Luz Divina no fuerza, no invade, no exige. Se ofrece.
Somos nosotros quienes podemos abrir una brecha en nuestra alma para que entre, a través de la humildad, de la fe, de la escucha y de la sinceridad de nuestro corazón.
Cuando nos dejamos iluminar por la Luz, la inquietud encuentra reposo, lo que es confuso comienza a organizarse, lo que es pesado se suaviza, la herida se convierte en un camino de sanación, lo que es orgullo se rinde a la humildad.
Dejarse iluminar es permitir que Dios, o la presencia sagrada que cada uno reconoce, toque nuestras intenciones antes que nuestras acciones, y toque nuestro mirar antes de juzgar.
Es un movimiento de adentro hacia afuera: primero la Luz nos llena, luego se desborda a través de nuestras actitudes.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento

lunes, 5 de enero de 2026

Pasa palabra 5 de enero de 2026 ACERCARSE A CADA PERSONA CON CORAZÓN SINCERO

Un corazón sincero es una luz. Ojalá la vida nos rodee de relaciones sinceras. Porque ello nos ayudará a vivir en la luz, a no mentirnos a nosotros mismos, a asumir "nuestra verdad", lo que Dios quiere que seamos. ¡Dios bendiga amistades así! (Padre Manolo Morales o.s.a.).
La sinceridad de corazón crea un ambiente de confianza. Permite que nuestros gestos tengan peso, que nuestras palabras encuentren resonancia en el otro y que nuestras intenciones se perciban sin distorsiones. Es en este terreno que los vínculos se fortalecen y que los malentendidos se disuelven.
Cuando el corazón es sincero, cada encuentro, breve o largo, tiene valor. E incluso cuando las relaciones no prosperan como imaginamos, sabemos que dejamos algo verdadero en el mundo que nos rodea, algo que resuena y transforma de manera invisible.
Acercarse a cada persona con un corazón sincero es un camino de autenticidad que nos hace más hermanos.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento

domingo, 4 de enero de 2026

Pasa palabra 4 de enero de 2026 LA PROXIMIDAD NOS IMPULSA A LA UNION CON DIOS

"A medida que los rayos se acercan al sol, se acercan entre sí. Cuanto más nos acercamos a Dios , cumpliendo cada vez con mayor perfección su divina voluntad, más nos acercamos unos a otros hasta que todos seamos UNO."
Chiara Lubich.
Cuando, preocupados por un familiar o una persona amiga que dice no tener fe, consuela saber que, si esa persona está siempre disponible para ayudar al prójimo y manifestarle amor, eso le hace sensible para encontrar a Dios. (Padre Manolo Morales o.s.a.).

El amor fraterno no es un camino paralelo al amor de Dios, sino el camino mismo que nos lleva a Él.
La convivencia con los hermanos nos desafía, nos moldea y nos purifica. Nos invita a practicar la paciencia, el perdón y la generosidad. Y, en este ejercicio, crecemos interiormente. Descubrimos que la unión con Dios no es solo individual: también es comunitaria, porque Dios está presente en los vínculos que construimos.
Acoger al hermano es acoger a Dios. Amar al hermano es amar a Dios, y permitir que el corazón se habra al otro, es preparar un espacio donde Dios pueda habitar plenamente.
Por lo tanto la proximidad con los hermanos, no solo nos humaniza, sino que nos diviniza. Aproximarse al otro, es aproximarse a Dios mismo, que se revela en la comunión, en el compartir y en la unidad.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento

sábado, 3 de enero de 2026

Pasa palabra 3 de enero de 2026 VALENTÍA PARA CONSTRUIR LA PAZ

Nada de resignarnos a la peste de la guerra. Es una tarea, la paz, que inquieta nuestro corazón. La cultivamos interiormente, viviendo en paz con nosotros mismos. Y la llevamos a la familia, a la calle, a nuestras conversaciones. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Construir la paz exige un tipo de valentía especial, que se revela en la vida cotidiana, silenciosa y persistente. Es el coraje de permanecer humano cuando el mundo parece endurecerse; de ​​mantener el corazón abierto cuando las heridas aún duelen; de elegir comprender cuando sería más fácil juzgar.
La paz se teje poco a poco, con palabras que no hieren, con actitudes que acogen, con gestos que desarman. Exige fuerza para sostener el diálogo cuando la impaciencia presiona por rupturas.
La verdadera valentía para construir la paz consiste en mirar al otro como un hermano, incluso cuando la historia, la cultura o la opinión nos separan. Es ser capaces de sembrar serenidad donde hay conflicto, respeto donde hay intolerancia, reconciliación donde hay heridas.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento

viernes, 2 de enero de 2026

PALABRA DE VIDA ENERO 2026 PARA NIÑOS

Pasa palabra 2 de enero de 2026 MIRAR A TODOS CON BENEVOLENCIA

"Debemos mirar a Jesús, pensar en cómo actuó y tratar de mostrar la misma bondad y misericordia hacia nuestro prójimo que Jesús mostró primero con nosotros.
Él siempre es misericordioso con nosotros. Nunca debemos dudar de esto, aunque fallemos cien veces al día."
Chiara Lubich.
Parece absurdo mirar con benevolencia a quien está haciendo el mal. ¡Y son tantos! Pero, si de lo que se trata es de desear el bien, aplicar la justicia a quien obra mal es aplicar el bien. Lo importante es que en nuestro corazón reine siempre el amor. (Padre Manolo Morales o.s.a.).

Mirar a todos con benevolencia significa elegir ver al otro con un corazón más amplio, donde la comprensión precede al juicio.
Cuando cultivamos la benevolencia en nosotros, en lugar de reaccionar inmediatamente a lo que vemos: irritaciones, defectos, gestos bruscos, buscamos ver al ser humano que existe detrás de estas capas. Esto nos permite reaccionar con más serenidad, compasión y madurez.
La benevolencia también nos devuelve algo precioso: la paz. Porque al suavizar nuestra mirada para el otro, también suavizamos el peso que llevamos dentro.
Que podamos, entonces, practicar esta mirada generosa, que acoge sin medir, que comprende sin exigir, que ilumina sin cegar. Porque cada pequeño gesto de benevolencia es una semilla plantada en el suelo de la convivencia humana y una invitación a que el amor de Dios se manifieste en medio de nosotros.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento

jueves, 1 de enero de 2026

Pasa palabra 1 de enero de 2026 VIVIR POR UNA PAZ “DESARMADA Y DESARMANTE”

Desarmada, porque intentamos llevar un corazón reconciliado, libre de rencorcillos; desarmante, porque, tratando a las personas con respeto y cordialidad, les "invitamos" silenciosamente a desarmarse de la violencia en palabras y actitudes. (Padre Manolo Morales o.s.a.).

La violencia a menudo surge de pequeñas tensiones cotidianas: un gesto duro, una palabra hiriente, un juicio precipitado.

La verdadera paz no se impone, se ofrece, como quien extiende la mano sin exigir nada a cambio.
Una paz desarmada es aquella que no se basa en amenazas, miedos ni controles, como hacen los líderes de naciones consideradas poderosas.
Una paz desarmante, en cambio, transforma con el ejemplo: su dulzura desmantela defensas, su diálogo desmoviliza hostilidades, su respeto neutraliza la agresión.
La paz desarmada y desarmante no es solo la ausencia de conflicto, sino una invitación a que cada uno sea fuente de reconciliación, constructor de puentes, guardian de gestos sencillos que sustentan la vida en común.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento

PALABRA DE VIDA ENERO 2026. «Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a que habéis sido llamados» (Ef 4, 4)

En la Semana de oración por la unidad de los cristianos[1] estamos invitados a concentrar nuestra atención en un tema en particular, el que se refiere en la Carta de Pablo a los Efesios. En las llamadas cartas de la prisión, Pablo se dirige a sus destinatarios exhortándolos a dar un testimonio creíble de su fe a través de la unidad, basada en una única fe, un solo espíritu y una sola esperanza, solo a través de la cual se da testimonio de Cristo como cuerpo.