Para que no nos falte la luz. Porque el amor es luz y es necesaria. Nuestro amor "difícil" entonces se revestirá de más humildad, buscará la ayuda de Dios, se sentirá pobre, incapaz... Y no hará falta ser héroes. Amamos como somos. Sencillamente. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
El desafío de amar surge cuando el amor exige más que sentimientos: cuando exige decisión y paciencia.
Amar, incluso cuando es difícil, es permanecer abierto cuando la voluntad es cerrarse y aislarse del mundo; es escuchar cuando el cansancio aparece ; es perdonar no porque el otro lo merezca, sino porque el amor libera a quien perdona.
Hay días en que amar significa silencio respetuoso. En otros, firmeza serena. A veces, amar es dar un paso atrás para no herir; otras veces, es dar un paso adelante para no abandonar.
Amar así nos acerca al corazón de Dios, que ama incondicionalmente, sin cálculos, sin rendirse.
Cuando elegimos amar a pesar de la dificultad, nos convertimos en signos vivos de esperanza en un mundo tan a menudo marcado por la indiferencia.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento