No que sea un pensamiento (los necesitados, hermanos/as nuestros) que nos atormente, pero sí que no deje de estar vivo en nuestro corazón. Así viviremos cerca del corazón de Dios, austeros con nosotros mismos y despiertos a la solidaridad. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Puedo permitir que el sufrimiento del otro no me sea indiferente. Dejar que su dolor toque mi corazón, y me impulse de la simple observación a la acción concreta, transformando la sensibilidad en cuidado hacia mi prójimo.
Hoy es el otro que necesita; mañana podría ser yo. Esta conciencia me hace más humilde y solidario.
Ser compasivo no se trata solo de dar algo material, sino de ofrecer presencia. A menudo, lo que más le falta al necesitado no es solo pan, sino alguien que lo vea, lo llame por su nombre y reconozca su valor.
La compasión es una forma concreta de amor. Nos acerca a Dios y nos humaniza, construyendo una sociedad más justa, fraterna y sensible al sufrimiento humano.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento
Entrada principal
PALABRA DE VIDA MAYO DE 2026. «“Como el Padre me envió, también yo os envío”. Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo”». (Jn 20, 21-22)
Después de haberse aparecido a María de Magdala en la mañana de Pascua, al atardecer de aquel mismo día el Resucitado se presenta por primer...
-
Ha sido un persona con una ternura especial... una persona que amaba...una persona que deja una huella que no se borrará jamás para los qu...
-
¿No sería eso lo primero que tendríamos que hacer cada amanecer? ¿Y lo mismo al acabar el día? No es bueno descuidarlo, porque el peligro es...
-
EL GEN ROSSO - INTERNATIONAL PERFORMING ARTS GROUP nace en 1966 en Loppiano, una pequeña localidad en las colinas toscanas, cerca de Flore...