El amor, esa fuerza incontenible que nos precede como la corriente de un río, precisa ser encauzada y ordenada; incluso necesitará más de una vez voluntad y empeño para amar lo que no parece amable, pero merece ser amado. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Amar es salir de uno mismo e ir al encuentro del otro. Y esto exige una decisión. No puedo esperar a sentir algo para actuar.
El amor no surge por casualidad, el amor se construye: no es solo un sentimiento, es práctica.
Como nos enseña Chiara Lubich: el amor es un arte y debemos aprender a vivirlo.
Amar a todos, reconocer a Jesús en el otro, amar como a uno mismo, “hacerse uno" con el otro, vivir el amor mutuo, amar a quien consideramos enemigo.
Para vivir este arte necesito tomar una decisión.
Un abrazo,
Apolonio Carvalho Nascimento