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PALABRA DE VIDA ENERO 2026. «Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a que habéis sido llamados» (Ef 4, 4)

En la  Semana de oración por la unidad de los cristianos [1]   estamos invitados a concentrar nuestra atención en un tema en particular, el ...

sábado, 13 de mayo de 2023

Pasa palabra 13 de mayo de 2023 DEJARNOS CORREGIR POR LOS DEMÁS

Solo la Madre de cielo -Virgen de Fátima- puede venir en "Socorro" de nuestra soberbia ceguera. ¡A través de cuántas voces y circunstancias personales y colectivas, Dios mismo está corrigiendo nuestro orgullo y desaprensión! (Padre Manolo Morales o.s.a.)

La humildad es maestra y aprendiz.
El que es humilde se deja corregir, acepta críticas y trata de mejorar a partir de sus propios errores.
Al comienzo de las bienaventuranzas, Jesús dice que los pobres de espíritu son felices porque de ellos es el Reino de los Cielos; y los humildes, porque heredarán la tierra. 
Necesitamos ser humildes incluso para entender esta promesa, porque generalmente, ser humildes no es una lógica humana.
Quién se deja corregir tiene la ventaja de acertar más y errar menos, de alcanzar más rápidamente sus objetivos y obedecer  más a Dios.
La humildad es maestra porque enseña con la práctica silenciosa y eficaz, enseña con autoridad sin menospreciar al otro y enseña sobre todo a aprender.
Para quien corrige, la corrección fraterna no debe ser una acción ofensiva, sino un acto de amor.
Dejarse corregir es, en definitiva, dejarse guiar por el amor de los hermanos y mejorar más cada día.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento