Dando tiempo al tiempo; que la impaciencia, la ansiedad y "la obsesión por los resultados inmediatos" lo desperdician, olvidando que cada momento, vivido por amor, nos abre el horizonte de nuestra plenitud, la eternidad. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Nada sucede fuera de tiempo y hay un momento oportuno para todo en esta vida.
Habrá cosecha si hubo siembra. Por tanto, no podemos tener una actitud pasiva. Debemos ser protagonistas de nuestra historia, sembrando primero.
Nuestro deseo no se anticipa a los tiempos y no trae de vuelta el pasado. Así como los frutos de la siembra no llegan antes del tiempo previsto.
Nuestra función es preparar el terreno, plantar la semilla, cuidar la planta, podarla con firmeza y esperar el fruto a su debido tiempo. Deberíamos tratarnos de la misma manera a nosotros mismos.
Tenemos prisa por querer cambiar a los demás. Primero cambiémos nosotros mismos.
Debemos podar todo lo que nos impide dar buenos frutos, pero sabiendo esperar el tiempo adecuado, el tiempo de Dios.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento