Emociona ver cómo se movilizan los corazones cuando hermanos nuestros requieren ayuda humanitaria, comida, ropa, alojamiento, acogida...Esa es nuestra grandeza, el sueño de Dios de un mundo unido. ¿Manos a la obra? (Padre Manolo Morales o.s.a.)
No se trata sólo de riquezas materiales, sino también de las riquezas que todos tenemos independientemente de los bienes que poseemos.
Los talentos, las buenas cualidades, la inteligencia, las virtudes, son riquezas que deben compartirse con todos.
Pablo, en la primera carta a los Corintios, explica la diversidad de dones y el compartir que debe existir, poniendo el ejemplo del cuerpo humano. Hay varios miembros y muchos órganos, cada uno con sus propias características, pero todos en función a un mismo cuerpo. (Cf. 1Cor. 12)
Así debemos comportarnos entre nosotros, como miembros de un único cuerpo, donde podemos compartir todo lo que tenemos y todo lo que somos para el bien de todos.
Compartir no sólo significa dar, sino también recibir.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento