Él nos los dio para que podamos servir a los demás y, por lo tanto, para el bien de la comunidad. Uno de los signos más atractivos y característicos de un auténtico espíritu cristiano es usar los dones que Dios ha derramado en nosotros para servir a los demás". Chiara Lubich
¿Por qué tenderemos a pensar que a Dios no le importan nuestros agradecimientos, como si no tuviera corazón? Si estos días dedicamos unos minutos a repasar los dones que Él nos ha hecho, empezando por la vida, no cesaremos de darle gracias. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Recordar los dones que hemos recibido, es darnos cuenta de que lo que somos y tenemos puede florecer aún más cuando lo ponemos al servicio: una palabra de sabiduría, una habilidad, un talento discreto, una valentía que solo aparece cuando más la necesitamos.
Estos dones no fueron dados para ser escondidos, sino para iluminarnos a nosotros mismos y a los demás.
Cuando los recordamos, no olvidemos dar gracias, porque la gratitud abre espacio a nuevas inspiraciones.
Que podamos mirar en nuestro interior y redescubrir lo que Dios ya ha depositado en nosotros: semillas de vida, de belleza, para cumplir nuestra misión.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento