Estamos conduciendo nuestra propia vida; pero ¿hacia dónde? ¡Atención a mantenernos despiertos, que es peligroso dormirse en la conducción! San Agustín: "Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti". (Padre Manolo Morales o.s.a.)
Elevarse significa abrir el corazón a la presencia silenciosa y constante de Dios, que nos llama a ascender, no por orgullo, sino por amor. Es permitir que el Espíritu nos eleve de las sombras a la luz, de la agitación a la paz, de la duda a la fe.
Elevarse a Dios es también descender hasta el hermano. Quien realmente se acerca a Dios, descubre que Él habita en el más pequeño, en el que sufre, en el olvidado. La verdadera elevación espiritual se manifiesta en gestos concretos de compasión, perdón y servicio.
Y cuanto más nos elevamos, más comprendemos que Dios no está lejos; Él siempre estuvo dentro de nosotros, esperando que lo veamos con el corazón abierto.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento
Entrada principal
PALABRA DE VIDA ENERO 2026. «Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a que habéis sido llamados» (Ef 4, 4)
En la Semana de oración por la unidad de los cristianos [1] estamos invitados a concentrar nuestra atención en un tema en particular, el ...
-
Ha sido un persona con una ternura especial... una persona que amaba...una persona que deja una huella que no se borrará jamás para los qu...
-
EL GEN ROSSO - INTERNATIONAL PERFORMING ARTS GROUP nace en 1966 en Loppiano, una pequeña localidad en las colinas toscanas, cerca de Flore...
-
Oración de Chiara Lubich: Te quiero no porque he aprendido a decírtelo, no porque el corazón me sugiera esta palabra, tampoco porque la fe m...