Cuando alguien, con corazón sincero, nos confía no tener fe, toca ofrecernos a caminar juntos abiertos al amor y practicando el bien. En ese caminar, es Dios mismo, Sumo Bien, quien sostiene a quien le busca; se le acerca, ilumina los ojos. (Padre Manolo Morales o.s.a ).
El bien no es un destino predeterminado, sino un camino que se construye paso a paso, con coherencia.
Vivimos en una época donde el ruido de las opiniones intenta distraernos de la escucha interior. Y es precisamente en esta escucha donde encontramos la brújula que apunta hacia el bien.
El bien no se mide por los aplausos ni por reconocimientos; él florece en lo invisible, en los gestos que nadie ve, en las pequeñas renuncias, en las palabras que evitamos por amor y respeto.
Es en esta práctica silenciosa donde el mundo comienza a cambiar, no desde afuera hacia adentro, sino desde adentro hacia afuera.
Orientarnos hacia el bien es, fundamentalmente, orientarnos hacia nosotros mismos, hacia la parte más pura y luminosa de lo que somos y de lo que tenemos dentro.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento
Entrada principal
PALABRA DE VIDA OCTUBRE DE 2026. «No maltratarás al forastero, ni le oprimirás, pues forasteros fuisteis vosotros en el país de Egipto» (Ex 22, 20)
La Palabra de vida de este mes está tomada del Éxodo, que relata las condiciones desesperadas de los israelitas en Egipto. Oprimidos y reduc...
-
¿No sería eso lo primero que tendríamos que hacer cada amanecer? ¿Y lo mismo al acabar el día? No es bueno descuidarlo, porque el peligro es...
-
Ha sido un persona con una ternura especial... una persona que amaba...una persona que deja una huella que no se borrará jamás para los qu...
-
Sobre todo, cuando tenemos cierta autoridad sobre los demás, sean grandes o pequeños, cultos o incultos, no forzar las conciencias, sede de ...