Hay que hacerle frente a la "cultura" del egoísmo. Si lo llevamos en la sangre, lo contagiaremos: somos hijos del Supremo Dador, y toda la naturaleza, que es un volcarse constante de dones, nos lo dice: "estamos hechos para el don". (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Vivimos en un mundo marcado por el individualismo. La “cultura del dar” surge como una invitación a recuperar los valores de la solidaridad, la colaboración y la empatía.Potenciar esta cultura implica comprender que el conocimiento, los recursos y las oportunidades no pierden valor cuando son compartidos; al contrario, se multiplican.
En todos los ambientes, compartir genera un sentido de comunidad.
Cultivar esta mentalidad exige desprendimiento y generosidad, reconociendo que todos tienen algo que ofrecer y algo que recibir.
Pequeños gestos, como compartir experiencias, ayudar a alguien o donar lo que no usamos, son señales de comunión fraterna.
En resumen, potenciar la cultura del compartir es cuando lo "mío" se convierte en "nuestro".
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento