Dar amor a los pobres es más que un gesto de caridad; es un acto de justicia, de reconocimiento de la dignidad que habita en cada ser humano.
El verdadero amor no se limita a la compasión distante, sino que se hace presencia, cercanía y compartir.
Cuando miramos a los pobres con los ojos del corazón, descubrimos que no son simplemente personas que carecen de algo, sino personas que revelan nuestra propia fragilidad y nuestra dependencia mutua.
Dar amor a los pobres es aprender a reconocer la presencia de Jesús en quienes sufren, en quienes piden, en quienes esperan.
Amar a los pobres es compartir tiempo, atención y respeto. Es caminar juntos, sin juzgar, reconociendo que todos somos pobres en algo, todos necesitamos amor y cuidado.
Quien da amor a los pobres, da amor a Dios mismo, que se hizo pobre para enriquecernos con su presencia y su gracia.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento
Entrada principal
PALABRA DE VIDA FEBRERO DE 2026. «Mira que hago nuevas todas las cosas» (Ap 21, 5).
El libro del Apocalipsis cierra el Nuevo Testamento. No es un texto fácil. El título significa revelación , y el autor quiere dar a entende...
-
Ha sido un persona con una ternura especial... una persona que amaba...una persona que deja una huella que no se borrará jamás para los qu...
-
EL GEN ROSSO - INTERNATIONAL PERFORMING ARTS GROUP nace en 1966 en Loppiano, una pequeña localidad en las colinas toscanas, cerca de Flore...
-
Oración de Chiara Lubich: Te quiero no porque he aprendido a decírtelo, no porque el corazón me sugiera esta palabra, tampoco porque la fe m...