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PALABRA DE VIDA ENERO 2026. «Un solo Cuerpo y un solo Espíritu, como una es la esperanza a que habéis sido llamados» (Ef 4, 4)

En la  Semana de oración por la unidad de los cristianos [1]   estamos invitados a concentrar nuestra atención en un tema en particular, el ...

lunes, 17 de noviembre de 2025

Pasa palabra 17 de noviembre de 2025 NO DISCRIMINAR A LAS PERSONAS

Las haremos, al menos para distinguir quien obra mal de quien obra bien. Pero aquí nos referimos al respeto que mostraremos por la igualdad de todos, más allá de su condición social, raza, sexo, religión, etc. Todos creados a imagen de Dios. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Cuando dejamos de hacer distinciones, ya sea por apariencia, estatus social, color, creencias o cualquier otro motivo, abrimos espacio para ver lo que realmente importa: la esencia de cada ser humano.
La verdadera grandeza del amor reside en reconocer el valor que hay en cada persona, sin juzgar ni comparar. Cada persona tiene una historia, un aprendizaje y un propósito únicos.
No hacer distinciones no significa negar las diferencias, sino aceptarlas como parte de la riqueza de la vida. Es comprender que todos somos diferentes, pero igualmente dignos de amor, respeto y oportunidades.
El amor cristiano tiene dos características básicas: amar a todos, es decir, sin hacer distinciones; y amar al prójimo como a uno mismo, que es la medida de la justicia.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento