Las haremos, al menos para distinguir quien obra mal de quien obra bien. Pero aquí nos referimos al respeto que mostraremos por la igualdad de todos, más allá de su condición social, raza, sexo, religión, etc. Todos creados a imagen de Dios. (Padre Manolo Morales o.s.a.).
Cuando dejamos de hacer distinciones, ya sea por apariencia, estatus social, color, creencias o cualquier otro motivo, abrimos espacio para ver lo que realmente importa: la esencia de cada ser humano.
La verdadera grandeza del amor reside en reconocer el valor que hay en cada persona, sin juzgar ni comparar. Cada persona tiene una historia, un aprendizaje y un propósito únicos.
No hacer distinciones no significa negar las diferencias, sino aceptarlas como parte de la riqueza de la vida. Es comprender que todos somos diferentes, pero igualmente dignos de amor, respeto y oportunidades.
El amor cristiano tiene dos características básicas: amar a todos, es decir, sin hacer distinciones; y amar al prójimo como a uno mismo, que es la medida de la justicia.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento
Entrada principal
PALABRA DE VIDA ABRIL DE 2026. «Quédate con nosotros, porque atardece» (Lc 24, 29).
Desencantados de los sueños, los proyectos y los momentos fuertes de los días transcurridos con el Maestro, los discípulos de Emaús vu...
-
Ha sido un persona con una ternura especial... una persona que amaba...una persona que deja una huella que no se borrará jamás para los qu...
-
¿No sería eso lo primero que tendríamos que hacer cada amanecer? ¿Y lo mismo al acabar el día? No es bueno descuidarlo, porque el peligro es...
-
EL GEN ROSSO - INTERNATIONAL PERFORMING ARTS GROUP nace en 1966 en Loppiano, una pequeña localidad en las colinas toscanas, cerca de Flore...