Son comúnmente las madres quienes más sufren cuando un hijo se aleja de la fe. Y son ellos, los jóvenes, quienes nos recuerdan que somos todos exploradores en común de la Verdad, que es "siempre antigua y siempre nueva" (S. Agustín). (Padre Manolo Morales o.s.a.).
A menudo, quien está lejos no pide ayuda, sino que se esconde, se aísla y guarda silencio. Por eso, se necesita sensibilidad para percibir su ausencia y valentía para ir a su encuentro con respeto y amor.
Ir en busca del que está lejos es un gesto de profundo amor. Significa no conformarse con la ausencia del otro, con el silencio, con el dolor escondido; es actuar como el pastor que deja las noventa y nueve ovejas para buscar a la que se perdió (cf. Lc. 15,4).
Dios es el primero en buscar a quien se aparta. Él no se cansa de llamarnos de nuevo, con paciencia y misericordia. Y nos invita a hacer lo mismo: a ser instrumentos de reconciliación, puentes de cercanía, manos extendidas.
Buscar a quien está lejano es dejar que el amor venza la indiferencia.
Abrazos,
Apolonio Carvalho Nascimento
Entrada principal
PALABRA DE VIDA OCTUBRE DE 2026. «No maltratarás al forastero, ni le oprimirás, pues forasteros fuisteis vosotros en el país de Egipto» (Ex 22, 20)
La Palabra de vida de este mes está tomada del Éxodo, que relata las condiciones desesperadas de los israelitas en Egipto. Oprimidos y reduc...
-
¿No sería eso lo primero que tendríamos que hacer cada amanecer? ¿Y lo mismo al acabar el día? No es bueno descuidarlo, porque el peligro es...
-
Ha sido un persona con una ternura especial... una persona que amaba...una persona que deja una huella que no se borrará jamás para los qu...
-
Sobre todo, cuando tenemos cierta autoridad sobre los demás, sean grandes o pequeños, cultos o incultos, no forzar las conciencias, sede de ...